Sus clientes eligen, ven cuánto va sumando y el pedido le llega escrito al WhatsApp. Se acaba el «¿cuánto vale?» por interno.
Acá van las promos con lo que trae cada una. Se cambian desde un solo lugar cuando cambia la oferta de la semana.
Separada por tipo, para que el cliente encuentre sin scrollear el Instagram entero.
Así se ve antes de mandarlo. En un sitio real llega escrito y sumado al WhatsApp del local.